Acabo de quitármelos… y todavÃa están calientes.
Han estado conmigo durante horas, rozando mi piel, guardando cada sensación del dÃa.
No los he lavado.
No los he aireado.
Son exactamente como los dejé hace un momento.
Si te gusta lo real, lo cercano y lo que aún conserva mi presencia… sabes lo especial que es esto.
No hago muchos asÃ.
Solo para quien realmente lo aprecia.