¿Y si esa fantasía que nunca dices en voz alta pudiera tomar forma… solo por un rato, o por unos días?
Puedo ser...
... la vecina a la que observas con deseo desde el rellano.
... la cuñada que siempre cruza miradas prohibidas en las reuniones familiares.
... la m a d r e de tu mejor amigo… madura, peligrosa.
Aquí no hay juicios.
Tú eliges el papel.
Yo me convierto en él.
Si te atrae el morbo, la insinuación y las fantasías que se quedan rondando en la cabeza… quizá este sea tu juego.