El tamaño del **** siempre ha sido algo candente sobre todo entre la población masculina (como si el tamaño del mismo fuese algo que se eligiese) Aunque el ser humano tiene poca influencia en la medida del **** (o ninguna siendo honestos), los hombres siguen muy preocupados por algo que ya les viene impuesto.
¿Cuál es el tamaño normal del ****? Se preguntan muchos hombres… como si dicho tamaño definiese su virilidad.
Pero qué sabemos realmente acerca del tamaño medio del ****, ¿cómo de se realizan estas estadísticas? Si quieres saber cómo medir el ****, sigue leyendo.
A lo largo de los siglos, se han realizado varios estudios cientí****s para tratar de identificar el tamaño medio de los genitales masculinos. Hasta la fecha, según los últimos estudios, el tamaño medio del **** es de 13,12 centímetros de largo y 11,66 centímetros de circunferencia medido en erección.
Pero como siempre, no te preocupes si ese no es tu tamaño, como decimos, es la media, por lo que hay medidas por encima y por debajo.
El tamaño del **** parece afectar a los hombres, que asocian su tamaño con la virilidad, la potencia y el rendimiento sexual. Para un hombre, tener un **** imponente está asociado con si puede o no satisfacer a una mujer. Si este eres tú, ¡sigue leyendo!
Empecemos a disipar algunos mitos.
Para satisfacer a una mujer no es necesario tener un **** grande y lo que realmente importa no tiene correlación con el tamaño, aunque la industria pornográ**** sugiera lo contrario.
Prestar demasiada atención a los centímetros no es lo más adecuado. Y centímetros de más pueden causar más incomodidad que placer.
Quienes están obsesionados con las estadísticas pueden empezar a sentirse cómodos partiendo del hecho de que estos promedios no son completamente verdaderos porque en la mayoría de los estudios cientí****s realizados, se ****izaron los genitales masculinos de muchachos jóvenes, todos de edad universitaria y todos blancos, y por lo tanto no representaban realmente a la población general.
Otros estudios simplemente pidieron a un grupo de personas que midieron su **** de forma independiente y dieron los resultados. Por lo tanto, se trata de promedios y cifras que no se pueden tener realmente en cuenta porque pueden haber mentido y falsificado los resultados. Así que sí, hay promedios, pero no pueden considerarse realmente fiables al 100%.
En primer lugar, se necesitan dos tipos de metros o reglas, uno rígido y otro flexible, para poder medir su longitud y circunferencia. Además, para obtener resultados fiables, es mejor hacerlo de pie.
El **** debe estar en su máxima erección para ser medido, así que el primer consejo es siempre relajarse. Después de eso, toma una regla rígida y colócala en el hueso púbico. Es necesario aplicar un poco de presión y empujar hacia el hueso, porque también hay una parte del **** que no es visible. Al tomar las medidas no debes considerar la punta del ****, es decir, el prepucio. ¡En este punto se obtiene la verdadera longitud del genital masculino!
Para medir la circunferencia del ****, toma una cinta métrica flexible, como la que tienes en el costurero de la casa, y envuélvela alrededor del ****. Para tener una idea clara de cuál es la verdadera circunferencia, es aconsejable tomar las medidas tres veces: una desde la base, una en el medio y una justo antes del prepucio. Toma como medida el promedio de las tres mediciones.
Hay varios métodos para alargar el ****, pero ninguno garantiza un crecimiento exponencial. Es posible someterse a una cirugía, pero dada su complejidad y el tiempo de recuperación que puede superar los tres meses, es aconsejable sólo si el tamaño de tu **** es inferior a 5 cm.
En cualquier otro caso, a través de ejercicios puedes fortaceler los músculos del **** y la pelvis.
Los ejercicios de Kegel, que también son útiles para las mujeres, son un método excelente y muy popular. Para realizar estos ejercicios tienes que contraer los músculos pélvicos durante 10 segundos y soltarlos durante otros 10 segundos. Inhalar por la nariz cuando se contrae y exhalar por la boca cuando se libera, para seguir el ritmo y mantener la concentración.
El consejo es que se practiquen estos ejercicios, incluso cuando el tamaño del **** no sea un problema, porque también ayudan a solucionar los problemas de incontinencia en el futuro.
Otra práctica muy útil es el masaje Jelqing, que debe realizarse cuando el **** está semierecto y ayuda a reactivar la circulación sanguínea.
Finalmente, puedes hacer un poco de estiramiento, tomando la punta del **** entre el pulgar y el índice y estirándolo durante 2 minutos. No olvides realizar respiraciones profundas mientras realizas también este ejercicio.
Estas técnicas no te darán soluciones mágicas de un día para otro. Como siempre la constancia es la clave.
Durante el coito, el tamaño de tu **** no importa. No es un **** largo lo que lleva a la satisfacción de la pareja.
Las zonas erógenas de la mujer no sólo están dentro de la ******, y lo que cuenta son las caricias, la estimulación de los puntos correctos y escuchar lo que le gusta a tu pareja.
Anatómicamente, si realmente queremos dar importancia al tamaño, la circunferencia tiene más valor que la largura, pero sin toda una estimulación previa a la penetración, no habrá placer.
El secreto para triunfar con el tamaño de tu ****, sea cual sea, es saber escuchar a la otra persona y encontrar las prácticas con las que disfrutáis como pareja.
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