Las siglas BDSM es un término que responde a un conjunto de prácticas eróticas y sexuales consentidas. Por su siglas Bondage, Dominación, Sumisión y Masoquismo pero también pueden hacer referencia a Disciplina o Sadismo.
El significado de BDSM puede ser bastante amplio, ya que dentro de cada una de las prácticas que engloban las iniciales, puede haber muchas y diferentes actividades.
Ya os hablábamos del Bondage en uno de nuestros artículos anteriores, pero dentro de este mundo de juegos de seducción, sumisión y sexualidad alternativa hay mucho que descubrir.
El Bondage es una práctica que conlleva atar al cuerpo diversas cuerdas que restringen el movimiento o generen presión sobre el mismo.
Dentro del bondage puede haber la posibilidad de inmovilizar a la persona atándola a algún objeto, por aniquilación del movimiento por la forma de encordamiento o simplemente que la persona quede encordada por una serie de cuerdas pero que pueda seguir moviéndose.
La inmovilización puede hacerse con cuerdas de diversos materiales, pero también con correas, pañuelos o trapos que permiten algún tipo de inmovilización.
El Bondage es fácil de practicar y una de las prácticas más comunes en la cama, además de estar bastante abierta a diferentes niveles de sumisión.
Si hay dominación siempre hay sumisión. Para que alguien domine, tiene que haber una segunda persona que sea la sumisa y se deje llevar por las órdenes de la persona dominante.
Esta práctica puede intercalarse con el Bondage, ya que la persona que ata a la otra puede estar dominándole y crear ese rol o juego en la pareja.
La dominación, de igual modo, puede darse en diversos niveles y también ofrecer una serie de juegos muy variados.
En alguna medida todas las parejas practican algún tipo de dominación y sumisión en la cama, pero ¿qué significa la dominación en el BDSM?
El significado de dominación en el BDSM se lleva al nivel de crear un rol exclusivo de dominante y sumiso que puede ir más allá del interés en la práctica sexual. En este caso las personas que llevan a cabo estos juegos, experimentan el placer al dominar o sentirse sumisos, y no sólo en el ámbito de mantener una relación sexual.
Esto quiere decir, que la dominación puede darse por horas, días o incluso convertirse en una relación permanente entre dos personas, de modo que surgen las figuras de Dominatrix o Mistress (en inglés). En este contexto las mujeres son las que dominan a su sumiso, que puede llegar a denominarse esclavo.
La dominación va además, acompañada de ciertos elementos, como pueden ser cuerdas, máscaras, fustas o el anillo de O que es una elemento diferenciador de la persona dominada.
En combinación con el bondage, se crea esa relación de dominación-dolor-placer que envuelve varias de estas prácticas.
El masoquismo o sadomasoquismo es la obtención de placer por la dominación y maltrato a la vez. Es decir, es la mezcla de prácticas que infringen dolor en el individuo de manera deliberada y que genera placer en este.
El masoquismo se genera infringiendo dolor y control sobre la otra persona. En cierto modo, y algunas de las prácticas pueden estar relacionadas con el bondage y sumisión, pero al mismo tiempo el masoquismo conlleva una relación más activa de infligir dolor.
Fustas, látigos o cadenas pueden ser algunos de los elementos relacionados con estas prácticas.
Aunque son la práctica más extrema dentro del BDSM muchas personas lo llevan a la práctica de forma más light y en combinación con las otras formas de dominación, sin embargo hay una subcultura que extiende este tipo de prácticas fuera de la cama y se ha generado todo un movimiento social alrededor.
Mientras que para algunas personas sería imposible llevar a cambo algunas de estas prácticas y optan por un sexo más vainilla, otras lo involucran dentro de su rutina sexual.
Sin embargo, dentro de la cultura BDSM existe también el pensamiento de que las prácticas BDSM van más allá de las relaciones sexuales y que no siempre tienen que tener el objetivo o consecuencia de una relación sexual. Esto quiere decir, que una vivencia BDSM no siempre tiene que finalizar en sexo, sino que puede disfrutarse por sí misma y obtener placer de la misma sin que haya una relación tras esta.
Sea cual sea la forma en la que se practica una de las cosas más importantes que hay que tener en cuenta a la hora de realizar alguna de estas prácticas es la palabra de seguridad. Una palabra o frase clave que ambas partes conozcan de antemano para saber cuándo parar la práctica en caso de que no se quiera seguir por algún motivo o no se esté disfrutando.
El significado del BDSM puede ser muy amplio y conllevar muchas otras prácticas y variaciones, pero esperamos que con esta introducción al BDSM hayamos aclarado algunas dudas y quizás, abierto un mundo nuevo para ti.
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